Indy 500: Rosenqvist y Malukas analizan la histórica maniobra por el triunfo (FOTO: IMS Photo)
La última vuelta de la edición 110 de las 500 Millas de Indianápolis entregó una de las más electrizantes definiciones en la historia de la carrera.
Esto, no sólo por el margen tan cerrado en que los dos autos cruzaron la meta, sino por el escenario que se veía poco probable al inicio de esa vuelta.
Felix Rosenqvist se posicionaba segundo después de una intensa lucha lado a lado con su compañero de equipo Marcus Armstrong. Al llegar a la Curva 4, dio alcance al Team Penske número 12, el auto de David Malukas patrocinado por Verizon que mostró buena velocidad punta y un manejo plantado durante todo el día.
Pero Malukas observó al Meyer Shank Racing No. 60 lanzándose por el exterior, que no sólo lo alcanzó, sino que lo superó a metros antes de cruzar la meta.
La emoción estalló no sólo en las tribunas, sino también en el puesto de control en pista del equipo No. 60 debido a la sorpresa del efectivo movimiento.
En conferencia con medios, se cuestionó a Malukas sobre si existía una manera en la que el resultado lo hubiera favorecido, pero no tuvo muchas palabras para argumentar.
«Él tuvo una salida realmente buena (de la Curva 4), no hay nada que pudiera haber hecho», respondía el piloto de Penske de manera reflexiva.
«Estoy tratando de recordar nuevamente, tal vez algo diferente con el despliegue (híbrido), aquí o allá…»

Fue ahí cuando Scott McLaughlin, quien también estaba presente por haber acabado tercero, tomó la palabra y zanjó la duda explicando que no había en realidad algo que su compañero de equipo pudiera haber hecho.
¿Pero cómo fue posible que se realizara ese rebase, cuando en las definiciones de años anteriores al llegar a este punto era imposible? En ediciones previas, no se había visto a un auto siquiera intentar abrirse para buscar adelantar en el punto de aceleración de la recta de meta.
La explicación vino por parte de Rosenqvist en su turno frente a la prensa.
«Él estaba a la distancia perfecta por delante para darme un poco de rebufo porque, si hubiera estado más cerca (de Malukas), probablemente me hubiera puesto solo en su caja de cambios al final de la recta de meta», desarrolló.
El rebufo, o efecto estela, reduce la resistencia al viento del auto que persigue ayudando a que se obtenga una velocidad punta más alta, pero como declaró Rosenqvist, si se está muy cerca, se convierte en aire sucio que sólo mantiene a los dos autos pegados, con beneficio al que rueda por delante.
Sumado a este efecto estuvo el uso de la energia híbrida y despliegue de potencia del motor Honda que le dieron al Meyer Shank Racing la oporrunidad de superar por 0.0233s a su rival.
«Si lo repitiéras un millón de veces, probablemente no sucedería de esa manera. Pero sí, estuve muy determinado hoy», afirmaba Rosenqvist.

También es justo resaltar que se necesitó mucha precisión en la ejecución del rebase, el Meyer Shank se sacudió al ponerse a un lado del Penske, mientras que Felix Rosenqvist mantuvo el control y dio espacio a Malukas para terminar la carrera sin que los carros se tocaran.
En definitiva, una maniobra que quedará para la historia, pero será un peso difícil de sacudir para Malukas en los años por venir.
«Creo que fueron los dioses de IMS diciéndome que aún no es mi momento», concluyó.
