La victoria de Rosenqvist en Indy 500 vino a expensas de Armstrong: "No lo puedo creer" (FOTO: IMS Photo)
Marcus Armstrong quedó incrédulo y en lágrimas tras perder la Indy 500, carrera que lideraba al comenzar la última vuelta.
El neozelandés había hecho un movimiento perfecto en el relanzamiento a cuatro vueltas de terminar, superando a Felix Rosenqvist y a Pato O’Ward por la línea exterior antes de llegar a la Curva 1.
Pero Armstrong no contaba con que se ondearía una bandera amarilla por un leve roce de Mick Schumacher con la pared. Tampoco esperaba que a la carrera le quedaría una vuelta por recorrerse, lo cual lo dejaría en desventaja al no tener succión aerodinámica.
Aún así, pese a que David Malukas le quitó el primer lugar al comenzar la última vuelta, se mantuvo a la par de su coequipero Rosenqvist por media vuelta, hasta que tuvo que levantar cuando ambos transitaban por la última curva.
Mientras Rosenqvist encontró todo el impulso para tomar la victoria en el último segundo, Armstrong lo perdió, lo cual lo condenó a acabar en quinto puesto, perdiendo ante Scott McLaughlin y O’Ward por quince milésimas en la meta.
Tras quedarse prácticamente sin palabras cuando se bajó de su coche, Armstrong compartió su sentir con FOX Sports, diciendo que era la única maniobra que podía hacer.
«Estoy muy decepcionado. Siento que, en la última curva, tenía dos opciones: chocar con mi coequipero o levantar. Elegí levantar un poco y esa fue la situación», expresó.
«Estaba en posición de ganarla, pudo ser nuestra tras ese rebase a Malukas».
Armstrong, quien fue uno de los varios pilotos en obtener su mejor resultado en Indianápolis, comentó minutos antes a una televisora local en ocasiones reiteradas que no podía asimilar «la situación realmente mala» en la que acabó, pero ya con las emociones más controladas, admitió que fue una maniobra poco favorable.
«No lo puedo creer. Estuve tan cerca y siento que tomé la decisión equivocada en el momento más crítico», afirmó.
Michael Shank, dueño de ambos autos, mostró orgullo por la forma en la que sus dos pilotos evitaron la colisión.
«La carrera entre él y Felix fue muy limpia. Yo no habría cedido la posición por nada del mundo. Y él no lo hizo. Felix lo consiguió a base de esfuerzo, lo cual es realmente impresionante», dijo.
«Así que Marcus será una gran historia y una buena persona con quien hablar. Porque está bastante afectado ahora mismo, y no hemos hablado con él. Lo entiendo, y quiero que se recupere. Quiero que desee esta carrera. Estuvo a punto de ganarla. Podría haber ganado fácilmente. Así que estoy muy orgulloso de él».
