Bobby Rahal, Christian Lundgaard y Mike Lanigan (FOTO: Penske Entertainment/Joe Skibinski)
Bobby Rahal ha tenido que pasar por mucho para ver a su equipo alcanzar su trigésima victoria en autos Indy.
En particular, el último año ha sido una montaña rusa para el legendario ex piloto en diferentes niveles, siendo lo principal un ataque cardiaco que le hizo someterse a un triple bypass en el verano pasado.
Aunque Rahal Letterman Lanigan Racing no tardó mucho en darle a BMW su primer triunfo en la era GTP/LMDh en IMSA, su operación estelar de INDYCAR se ha caracterizado por una irregularidad poco vista actualmente en el paddock.
Pero el vaivén que significó ser parte del cruel e indeseable Bump Day de las «500 Millas de Indianápolis», en el que su hijo Graham se quedó fuera de la parrilla de 33 pilotos tras un intento milagroso de Jack Harvey, uno de sus coequiperos, fue un recordatorio muy profundo del cariño que Bobby le tiene al deporte, con los riesgos colaterales que puede conllevar.
«Tengo 70 años y el Mes de Mayo me pasó factura. No dormía bien por la noche», confesó tras la victoria de su piloto Christian Lundgaard en Toronto.
«Fue malo. Hace un año, en junio, me operaron a corazón abierto. Este mayo me hizo retroceder unos pasos porque no estoy aquí sólo para aparecer. Estoy aquí para ganar. Todo el esfuerzo de este joven y Graham y Jack y nuestro equipo, todos están trabajando duro, y (lo que pasó en mayo) me perseguía. me dolió».
«Es por eso que dije justo después de Indy, dije, vamos a crear e inculcar e iniciar el Plan de Recuperación de Indy, que estamos en proceso de hacer, que trata de investigar por qué nos desempeñamos tan mal y corregir esos temas para que el próximo Mes de Mayo estemos peleando por la pole, ese es nuestro objetivo».
Y es que tras los eventos de Indy, a los cuales le siguió un fin de semana muy malo en Detroit – en el que Graham chocó bajo bandera amarilla y tanto Lundgaard como Harvey quedaron en 16˚ y 17˚ lugares – Rahal hizo algunas en las agrupaciones de los tres autos, como primer paso en la ejecución del plan para recuperar el rendimiento general de la escuadra.
No hubo despidos de personal de alto perfil, que lidera el ex F1, Stefano Sordo, sino reubicación de algunos mecánicos que viajan a las carreras con los que laboran en el taller y en la operación de IMSA, así como un reacomodo entre miembros de los tres autos.
Si bien ha visto algunos efectos favorables, como la calificación de primera fila de Graham en Mid-Ohio y el buen momento de Lundgaard en el campeonato, Bobby afirma que hay mucho trabajo por hacer, al querer regresar al nivel que lo vio luchar por títulos en ocasiones esporádicas, más recientemente en 2015.

«Cuando miran a Penske o miran a Ganassi, o McLaren, creo que este año ha hecho un muy buen trabajo. Constantemente están entre los 10 primeros», expresó.
«Eso es lo que tienes que ser para ganar estas carreras. Tienes que estar entre los diez primeros. Realmente tienes que estar entre los seis primeros para conseguir una oportunidad legítima. No estamos ahí todavía».
«Tal vez uno de nosotros esté ahí o dos como en Mid-Ohio, pero los tres no están ahí. Necesitamos tener los tres autos en el Top 6, Top 10 en cada carrera. No me importa qué tipo de pista sea. Llegamos a ese punto, entonces hemos hecho nuestro trabajo porque luego figuraremos en cada carrera. En este momento no estamos ahí todavía».
Mejor ejemplo no pudo ofrecer Toronto en este sentido. Además del triunfo de Lundgaard, el primero para RLL desde la edición pandémica de Indy 500 de 2020, Bobby también se mostró complacido por la remontada de Graham de último a noveno. A su vez, lamentó que Harvey sufriera un accidente en los primera curva del recorrido.
Asimismo, en mejor ocasión no pudo llegar el 30˚ triunfo de la organización en monoplazas estadounidenses – que la consolida como la octava más ganadora en la historia – ya que se aproxima la fecha doble en Iowa Speedway, que es patrocinada por HyVee, la misma empresa que patrocina al equipo.
Ante ello, reiteró que no tendrá ningún tipo de expectativas, ante la naturaleza radical de los eventos de los últimos dos meses.
«La respuesta a la decepción de Indy y, por supuesto, tal vez incluso la mayor decepción de Detroit, la respuesta a eso se debe a su compromiso con esta organización y con ellos mismos, cada uno de ellos y juntos», aseveró.
«No quiero ser pesimista. Creo que tenemos una buena oportunidad el próximo fin de semana de figurar en las carreras. Tuvimos una prueba razonable ahí, pero es como cualquier cosa. No creo que puedas dar nada por sentado. Tienes que ir allí e intentar dar lo mejor de ti todos los días y ver qué pasa».
