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Podcast 17 de 2015: Post Iowa

Foto: IndyCar Media
¿Aburrido por una nueva semana de descanso? Les dejamos el podcast que elaboró el equipo de “IndyCar al Día”, donde se analiza lo ocurrido durante las carreras de IndyCar, Indy Lights y Pro Mazda en Iowa Speedway, y en el que se actualizan las novedades de la “categoría más rápida del mundo”.

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Indy Lights: Max Chilton gana en honor a Jules Bianchi

Primer triunfo de Chilton en Indy Lights (FOTO: Road to Indy)
Max Chilton logró este sábado su primera victoria en la serie Indy Lights, en el óvalo de Iowa, honrando la memoria de Jules Bianchi, quien falleció la noche del viernes.
El integrante del equipo Carlin Racing dominó casi toda la competencia, ya que arrancó desde la pole y mantuvo a raya a su coequipero Ed Jones hasta la mitad de la carrera; a pesar de que el piloto emiratense le quitó el liderato brevemente, el británico le devolvió el favor faltando 37 vueltas y, tras una corta bandera amarilla, se escapó de sus rivales.
Chilton fue piloto de la escudería Marussia (hoy Manor) de la Formula Uno en 2013 y 2014, siendo coequipero de Bianchi, quien sufrió severas lesiones cerebrales durante el Gran Premio de Japón en Suzuka, el 5 de octubre de del año anterior; el francés murió en el Centro Hospitalario de Niza, tras una lucha de nueve meses.
“Realmente quería ganar esta carrera. No hay mucho qué decir”, expresó tras lograr el triunfo, el cual también fue el primero en un óvalo para su escuadra. “Siempre estuve detrás de él (Bianchi) en los últimos dos años y aprendí mucho de él”.
Chilton (izq) y Jules Bianchi (der) fueron coequiperos en Fórmula Uno en 2013 y 2014 (FOTO: Kalisz/Sutton)
Jones terminó en segundo sitio, dándole a Carlin su primer 1-2 en el serial, mientras que el podium lo completó RC Enerson (Schmidt), quien hizo un gran arranque al pasar de sexto a tercero; Kyle Kaiser salvó el cuarto lugar al rebasar en los últimos momentos a Jack Harvey, quien con su quinto sitio mantiene el liderato general gracias a la pobre demostración de Spencer Pigot, que tras estar desaparecido llegó octavo.
El equipo Belardi Auto Racing no capitalizó el momentum que le dejó el 1-3 logrado en Milwaukee; mientras el ganador de la semana pasada, Félix Serrallés, tuvo problemas con un neumático y perdió varias vueltas, Juan Piedrahita se conformó con la séptima plaza, a un giro del vencedor.
Con cuatro carreras restantes en dos circuitos, Harvey tiene 18 puntos de diferencia ante Pigot y 20 sobre Pigot; el siguiente par de eventos se llevarán a cabo en dos semanas, en Mid-Ohio, donde habrá fecha doble.
RESULTADOS- INDY LIGHTS EN IOWA
POS PILOTO EQUIPO TIEMPO/DIF.
1 Max Chilton Carlin 100 vueltas/37:15 min
2 Ed Jones Carlin a 6.117 s.
3 RC Enerson Schmidt a 11.047 s.
4 Kyle Kaiser Juncos a 13.332 s.
5 Jack Harvey Schmidt a 13.867 s.
6 Scott Anderson Schmidt a 19.476 s.
7 Juan Piedrahita Belardi a 1 vuelta
8 Spencer Pigot Juncos a 1 vuelta
9 Shelby Blackstock Andretti a 1 vuelta
10 Félix Serrallés Belardi a 6 vueltas
11 Ethan Ringel Schmidt a 37 vueltas (Mecánico)

El destino cruel: A tres años de Las Vegas

Ya son tres años sin la presencia física
de Dan Wheldon (Foto: IndyCar)

Cuando ocurrió el accidente de Jules Bianchi durante el Gran Premio de Japón de Fórmula Uno, volvió el interminable debate sobre el peligro que se corre en el deporte y la opinión pública, tan molesta como necesaria, tuvo influencia en la imagen de la categoría, la más importante del orbe, que quedó manchada y está curando sus heridas poco a poco, en parte con ayuda del largo descanso que se están tomando por el resto del mes.


Sin embargo, mientras espero como ustedes una buena noticia sobre la condición de Bianchi, no puedo dejar de pensar en varios de los eventos trágicos ocurridos en el deporte. El accidente de Dan Wheldon es el ejemplo ideal.

Octubre se ha caracterizado por muchos de los infortunios que han ocurrido al menos en los últimos 15 años: desde Greg Moore en 1999, pasando por los golpes que orillaron a Kenny Brack (2003) y a Dario Franchitti (el año pasado) a un cambio de aires, es una coincidencia que en esta época el deporte motor pase por estas situaciones; la lista es larga y por desgracia aumentó hace casi dos semanas (quién sabe qué pase en Talladega, muchos van con la sangre caliente).

Foto: INDYCAR Media

Pero lo que ocurrió el 16 de octubre de 2011 se lleva todas las palmas. La carrera final de la IndyCar que marcaba muchos sucesos como la salida de Danica Patrick, la lucha de Franchitti contra Will Power por el título, la despedida del viejo chassis Dallara y los famosos 5 millones de dólares que Wheldon podía ganar.


Era una carrera especial. De los 34 corredores vimos ese día a gente de la vieja escuela, como Franchitti, Tracy, Kanaan y Serviá, los contemporáneos como Tomas Scheckter y Buddy Rice y la futura generación con Rahal, Andretti y Saavedra. Llegó la vuelta 11… Quince autos se involucraron en el peor accidente que haya visto. Varias máquinas y autopartes volaban por los aires como si fuera una película de terror. Cualquiera lo puede ver por YouTube, yo no lo he hecho porque se revuelve mi estómago con el horror de las imágenes. Fue la viva cara de la prostitución del mejor deporte de todos.

El “saldo” fue de tres pilotos lesionados, Power, la chica Pippa Mann y el novato Hildebrand; Paul Tracy, Scheckter, Rice, Vitor Meira, Jay Howard y Alex Lloyd no han vuelto a correr en la serie, por diversas razones; Mike Conway dejó de correr en óvalos, él tuvo mucha mala suerte en cuestión de casi tres años, pero lo más trágico fue lo de Wheldon, bicampeón en Indianápolis y ex monarca de la serie, quien murió al instante por un golpe en la cabeza. Le tocó el infortunio de pegar contra un poste. Un par de centímetros detrás o delante y bien pudo correr con la misma suerte de otros, pero no. ¿Fue el destino? No lo sé.

Seguro a los aficionados de cabecera les pasó que, mientras los “sobrevivientes” dieron cinco vueltas honrando la memoria de “Lionheart”, estallaron en llanto. Así como Franchitti. Como yo. Ese homenaje también está en YouTube.

El 16 de octubre de 2011, 19 autos dieron 5 vueltas en Las Vegas
en honor a Dan Wheldon (Foto: Phillip Abbott/LAT Photo USA)

El día siguiente fue aún más pesado: la opinión pública, tanto medios como gente que no ve las carreras, a veces hablaba sin sentido, tanto en el aspecto humano como en el del deportivo. Diarios de todo el mundo tenían las imágenes en primera plana. Ni hablar de los programas con grandes audiencias. “Que los autos son muy peligrosos”, “que deberían dejar de correr en óvalos”, “que debería desaparecer esa serie”, y así podría ir por muchas páginas describiendo percepciones muy similares a las que surgieron ahora que pasó con Bianchi. ¿La culpa fue del comisario? No. ¿Bianchi aceleró de más? No. ¿Fue el destino? No lo sé.


Sin afán de defender o atacar pero ¿había que buscar culpables de manera incesante? Sí, estoy de acuerdo con que la modalidad del “pack racing” de la IndyCar de antes y los protocolos de la F-1 de hoy no eran/son los mejores, pero ambos eventos armaron una “tormenta perfecta” (la física y las investigaciones lo describen a detalle) para que tuvieran ese resultado y si ambos no hubieran ocurrido, creo que no mucho hubiera cambiado. Se privó de la vida a Wheldon y al menos a Bianchi de su carrera para revisar lo que está mal en el deporte y tomar acciones. ¿Ventanillas en los habitáculos? ¿Reduciendo velocidades? ¿Autos de seguridad en cada salida de pista? 

Mientras no irrumpa el espíritu de competencia, sin dejar de lado el espectáculo de la supremacía de uno sobre otro y la innovación de las medidas de seguridad, todo estará en orden dentro de lo que cabe, ya que como lo vimos hace dos semanas, uno nunca sabe lo que pueda ocurrir. Por desgracia, los accidentes y el morbo, no la competencia, son el tema que predomina en grandes audiencias. Pregúntenle a Tony Stewart, a quien no lo dejan salir del ojo del huracán injustamente. Lo único que hace es deshonrar la memoria de los que se fueron y dañar sin razón la imagen tan diferente que tienen los autos de carrera. ¿Fue el destino quien lo puso en la terrible situación de accidentarse en Canandaigua, Nueva York? No lo sé. 

Sé que el destino tiene mucho que ver en estas situaciones. También sé que ha sido muy cruel en los últimos 15 años, coincidentemente en octubre. Los héroes con los que crecemos y las hazañas que escribimos y compartimos, a veces son la razón por la que seguimos de este lado. Sin importar el riesgo ni los obstáculos, como todo en la vida, siempre están ahí, listos para la siguiente prueba, pero como cuando manejamos en la carretera o estamos en cualquier contexto, nunca sabremos a ciencia cierta lo que el destino nos presente. Así como a Jules. Tal como el gran Dan.