La Indy 500 más dantesca de Team Penske (FOTO: IMS Photo)
Por Fernando A. Alonso (@fdoalonso en X)
El fin de semana que parecía de redención para Team Penske en la Indy 500 2025 terminó frustrado por una serie de errores y problemas en cada uno de sus autos, lo cual cerró sus oportunidades de luchar por la tercera victoria al hilo para la organización.
No tuvo que pasar mucho tiempo antes de que la primera calamidad marcara la tendencia del día. Scott McLaughlin, en la vuelta previa al inicio, calentaba los neumáticos zigzageando y, al acelerar, perdió el control impactando en el muro interno al final de la recta.
El auto amarillo número 3 trompeó varias veces en dirección a la incorporación a la pista, tocando el pasto hasta detenerse en el campo interno de la curva 1. Afortunadamente, el piloto salió bajo su propios medios sin señales de lesiones, solo lamentándose por su abrupto abandono.
«Sinceramente no sé qué sucedió», dijo McLaughlin en su cuenta de X, «toqué el acelerador y me fui».
En su análisis posterior, Scott McLaughlin sospechaba que perdió el agarre del neumático y fue esto lo que le hizo perder la trasera del auto.
La consecuencia para el evento fue un nuevo retraso para retirar el coche y limpiar los restos de fibra de carbono que dejó el accidente sobre la pista. Al iniciar, Will Power comenzó a ascender posiciones en pista al igual que Josef Newgarden, luego de ser mandados al fondo del pelotón por la controvertida sanción por el trabajo ilegal en los atenuadores durante la calificación de la semana pasada.
El día del estadounidense iba viento en popa avanzando con rebases tanto en pista como en la secuencia de detenciones en pits. Para la mitad de carrera ya se ubicaba entre los diez primeros lugares, mostrando la formidable puesta a punto del monoplaza auspiciado por Shell.
Newgarden se detuvo en la vuelta 133 junto a Conor Daly, Alex Palou y Patricio O’Ward, momento cuando el vigente ganador del evento circulaba sexto. Pero a la siguiente vuelta, se vio obligado a regresar a la zona de fosos en la siguiente vuelta porque el sistema de repostaje de combustible parecía no haber trabajado correctamente, por lo que fue necesario revisarlo a profundidad.
Sin poder solucionar un problema de presión de combustible se terminó por retirar el auto número 2 ya con tres vueltas perdidas, poniendo fin a su búsqueda por ganar la Indy 500 en tres años consecutivos.

«Fue duro no tener una oportunidad al final. Es un deporte de equipo. Se necesita todo para ganar aquí», afirmó.
«Sigo estando inmensamente agradecido por correr en Indianápolis. Por muy duro que sea, me siento agradecido de estar aquí hoy. Ojalá hubiéramos tenido la oportunidad de luchar por ello. No pudimos ver lo que teníamos ahí. Estábamos avanzando poco a poco. Gracias a nuestros compañeros y a todo el equipo. Es un gran esfuerzo y una pena no haber estado ahí en la lucha».
A nivel de pista se escuchaban diferentes reacciones del público asistente: en la tribuna frente a su cajón de servicio eran notorios los aplausos y burlas por su desgracia, con gente aún molesta por el escándalo del incumplimiento de las normas.
Power comenzó la carrera de una manera destacable escalando posiciones en el arranque, pero el choque de Marco Andretti cambió el panorama inicial, con una serie de detenciones que lo hizo estar detrás de Newgarden en la primera parte del domingo.
Verizon, marca patrocinadora de su entrada, había anunciado antes del evento que donaría un millón de dólares a la deuda en salud de los militares veteranos si el auto 12 terminaba entre los 10 primeros lugares, como incentivo adicional para el australiano, quien tuvo esto en mente mientras seguía subiendo posiciones.
Pasando el meridiano del evento Will Power estaba rodando en top 10 y con sensasiones positivas para remontar otro poco… hasta su penúltima parada en pits, donde al detenerse en su cajón pasó por encima de la manguera de aire que alimenta las pistolas neumáticas frontales que se usan para el cambio de llantas. El cambio tomó 20 segundos y dejó al piloto australiano en la 25º posición de la que solo pudo recuperarse hasta la 19º.
«Ciertamente se convirtió en un díacon el que no podemos estar muy felices y en algo de lo que no podemos estar orgullosos», resumió Power respecto al balance del día.
La temporada 2025 de Team Penske ha sido muy inconsistente, no tanto por la preparación técnica de los autos, sino por la ejecución en los fines de semana: malas estrategias, problemas en paradas y las penalizaciones.
Aún así, McLaughlin se ubica séptimo en el campeonato, Power octavo y Newgarden décimo cuarto. Cada uno, a 161, 166 y 203 puntos de Alex Palou.
Este fin de semana se corre en el callejero de Detroit, carrera organizada por Penske desde hace muchos años y que Power ganó en el 2022.
