AJ Foyt: 90 años de grandeza (FOTO: Paul Hurley/INDYCAR)
AJ Foyt no esperaba vivir nueve décadas, pero todos los días agradece haber logrado todo lo que pudo en su carrera deportiva.
El texano cumplió 90 años de edad este jueves 16 de enero y, pese a que la única pista que visita es el Indianapolis Motor Speedway cada mes de mayo, sigue siendo recordado por el público estadounidense, al ser uno de los más exitosos y versátiles de toda la historia.
Si bien la gestión de AJ Foyt Racing está a cargo de su hijo Larry, Super Tex vive actualmente en Texas, sintiéndose afortunado de tener una vida longeva.
«¡No creo que debía vivir tanto tiempo! Vivo por una razón, pero no sé por qué», expresó en una entrevista que AJ Foyt Racing publicó en su sitio web.
«Sigo comprando tierras y trato de desarrollarlas. Me encanta subirme a mis excavadoras y tractores. Lo hago casi todos los días. La gente dice que estás ahí solo. Y yo digo: ‘Es tranquilo. No tengo que escuchar a nadie más que a mí mismo'».
Foyt consiguió casi todo en el automovilismo. Fue el primer piloto en ganar cuatro veces las «500 Millas de Indianápolis», además de triunfar de manera absoluta en las «24 Horas de Le Mans», en el único año en el que se inscribió (1967). También ganó las «24 Horas de Daytona» en dos oportunidades, las «12 Horas de Sebring» en una y las «500 Millas de Daytona» de NASCAR.
Hasta nuestros días, sigue siendo el único con siete campeonatos nacionales de categorías open-wheel, todos bajo sanción de USAC, con 67 victorias en su haber. Su debut fue en 1957, por lo que puede contar sus andanzas en el AAA Championship, en la serie CART y en la fundación de la actual INDYCAR, en esta última como propietario.
Incluso, pese a que muchos acreditan a Gil de Ferran con el logro, la FIA tiene en sus registros que Foyt alcanzó 413.788 km/h en 1987 con un Oldsmobile Aerotech, en la pista de pruebas de Fort Stockton.
Pero Foyt no hubiera conseguido todos los logros y condecoraciones de no ser por estar presente en el lugar y momento adecuados, siempre con la ilusión de trascender.
«Yo corría en la zona, soñaba con ir a Indianápolis y tener la suerte de ganar. ¿Cuántas personas tienen sueños que se hacen realidad? Era mi sueño cuando fui ahí, compré las entradas y me senté en la curva 2. Un par de años después, tuve la suerte de conseguir un asiento», recordó.
«La gente me vio correr en Salem, Indiana, en un auto sprint y creo que eso fue lo que realmente me ayudó a conseguir un asiento en Indianápolis. Decían que si era lo suficientemente valiente para correr en los peraltes altos, sería bueno en Indianápolis. ¡Diablos! No sabía nada mejor, para mí era solo una pista de carreras».
«Diría que lo mejor que me hizo serlo fue tener unos fanáticos tan geniales y querer satisfacerlos. Creo que eso me dio mucha motivación en mi carrera, mis aficionados. Y todavía los adoro».
«Siempre manejé duro, incluso en las pistas locales porque me gustaba ganar. Y cuando llegué a Indy, los fanáticos me dieron aún más ganas de ganar. Sé que les encantaba ganar y a mí me encantaba ganar, así que teníamos una buena combinación juntos».
Si hay alguien que ha visto la evolución de los autos en Indianápolis es Foyt. Él fue el último ganador de las 500 millas con un auto con motor al frente, vivió la experiencia de conducir las máquinas veloces de principios de los 90 y, en su etapa como propietario, las iniciativas de seguridad tanto en coches como en pistas.
Más allá de las bromas hechas por los dos ataques de abejas africanas y a los incidentes con sus excavadoras a los que sobrevivió, el hecho de reponerse a muchos accidentes en pista, desde uno en Riverside en 1965 cuando se fracturó la espalda, o el recordado en Road America en 1990 en el que milagrosamente no perdió una pierna, también considera que fue afortunado que muchos otros rivales a lo largo del siglo XX, por detalles específicos.
«Yo diría que han hecho que los autos sean mucho más seguros de lo que solían ser. Llevan mucho menos combustible y eso es lo más importante que han ganado las carreras», afirmó.
«No digo que sean mejores, pero son mucho más seguros. Siempre busco la seguridad también porque tuve muchos amigos que perdieron la vida. Yo fui uno de los afortunados porque logré superar todo eso».
Para 2025, AJ Foyt Racing tendrá una combinación de experiencia y juventud en su alineación, con los estadounidenses Santino Ferrucci y David Malukas como titulares.
Más allá del gran avance del equipo, lograda en parte mediante su asociación con Team Penske, entre la gran cantidad de pilotos que ha tenido en su escuadra, y especialmente con las nuevas generaciones de pilotos, Foyt sólo tiene un simple consejo a seguir.
«No toleren tonterías de nadie».
