La vida en Andretti Formula E tras la salida de Michael Andretti (FOTO: FIA Formula E)
Por Fernando A. Alonso (@fdoalonso en X)
La reestructuración de Andretti Global fue tan rápida como su expansión en la última década, pero el proceso tras la salida de su fundador ha sido más fluido que lo pensado.
Junto con sus operaciones en INDYCAR e INDY NXT, Michael Andretti se aventuró en la Fórmula E en la fundación de la misma, en 2014 y después expandió el horizonte eléctrico con Extreme E, siguiendo con el compromiso en IMSA junto a Wayne Taylor Racing y el de NASCAR con Spire Motorsports.
En principio, todo apuntaba a que el salto a Fórmula 1 era una cuestión de tiempo, pese a los roces en declaraciones con la cúpula de la llamada categoría reina del automovilismo, pero en menos de un mes de cerrar el campeonato de IndyCar, se hizo pública la salida de Andretti de su rol de Director Ejecutivo de la organización que aún usa su apellido.
Mientras la alianza con Taylor se disolvió, el cambio no modificó la gerencia del equipo de Fórmula E, que sigue bajo el mando de Roger Griffiths, antiguo director técnico del programa de Honda para IndyCar y quien lleva varios años con la operación del equipo Andretti en Fórmula E, incluida la temporada 2022-2023, cuando Jack Dennis se coronó Campeón Mundial.
IndyCar al Día tuvo la oportunidad de conversar con Griffiths sobre varios puntos. El primero a tratar fue la confirmación del retiro de Andretti de su rol hasta el momento.
«Llegó un poco como una sorpresa», relató.
«Creo que todos nosotros sabíamos que algo estaba en los planes, el grupo directivo, Dan Towriss, Michael Andretti no estaban listos para anunciarlo, pero se filtró por la prensa, nos llevaron un poco con prisa. La intención fue tener el plan y la estructura directiva en su lugar y después anunciar la salida de Michael pero desafortunadamente esto no sucedió».
Pese a que por fuera suena a una situación muy disruptiva, Griffiths indicó que hay pocos cambios en cómo la compañía se ha reestructurado, con gente como Jill Gregory, quien era Vicepresidenta Ejecutiva de Marketing y de Contenido en NASCAR, y Doug Duchardt ahora es Director de Performance de Automovilismo en TWG Group, entidad que supervisa las propiedades que eran de Andretti.
«Es una dirección positiva, Dan Towriss me dijo: ‘Si debó involucrarme en el día a día, entonces tendía a las personas equivocadas ejecutando el programa por mi'», compartió.
«Él vio en su propio equipo, personas que incluyen a Wayne Taylor Racing y encontró un par de líderes de ese grupo para complementar lo que ya tenemos en Indianápolis e Inglaterra. Son los primeros días pero hay un inicio positivo».

Michael Andretti es uno de los pilotos más exitosos en el automovilismo norteamericano, pero la creación del equipo de competición de monoplazas y los logros que con el obtuvo le dieron un renombre en el aspecto gerencial.
Griffiths tuvo una relación personal con Andretti como dueño de equipo por más de 10 años antes de unirse a las filas de su organización.
Respecto a su manera de trabajar en los detalles y conectar con la gente, Roger resaltó la capacidad de Michael para entender las carreras, como lograba conocer quién podría cambiar le curso de una competencia.
«Siempre he admirado su naturaleza competitiva, su interés en todos los aspectos del negocio», afirmó. «Yo trabajo tratando de seguir con el espíritu de lo que él creó».
«Él entraba a todo tipo de reuniones solo para escuchar que estaba sucediendo y generalmente tendría algo para contribuir… era muy influyente en cómo hacíamos las cosas pero lo bueno era que también nos permitía hablar en contra de él. Nos escuchaba y decía si eso tienes que hacer ve por ello».

Un tema del que se nota que el equipo esta orgulloso es el campeonato de Dennis, en esa temporada la consistencia al subir al podio fue la clave para el piloso Inglés, con más segundos puestos que cualquiera de sus competidores y un par de victorias le permitieron vencer a Nick Cassidy por 30 puntos.
«El limite de costos es super crítico, por usar una frase, de protegernos a nosotros de nosotros mismos. Porque siempre haremos más de lo que probablemente podemos pagar, solo por que es la naturaleza del negocio», dijo. «Nosotros probamos en la novena temporada cuando nos convertimos en campeones con Jake, que la eficiencia puede ganarte un campeonato».
«No tenemos un gran recurso en personal, no somos un equipo basado en un fabricante, somos una organización independiente que confía predominantemente en patrocinios para financiar la operación del equipo, así que si podemos vencer a un equipo de fábrica por ser mejores en cómo usamos nuestro dinero. Es un gran crédito no sólo a nosotros, sino a la manera en que las regulaciones creadas por la FIA nos mantienen bastando bajo control».
El título de Jake Dennis marcó un logro destacable de manera global para Andretti, su primer título en una competencia mundial por la Federación Internacional de Automovilismo.
Esto fue objeto de algunos comentarios en la escena internacional remarcando como el equipo había romper un techo invisible para un equipo de bases en el deporte motor norteamericano que, aunque siempre ha sido muy competitivo, también es hermético con sus tradiciones.
Pero Roger Griffiths lo dejó muy claro:
«Creo que es muy especial ganar un campeonato mundial. Fuera del campeonato de Mario (Andretti) en 1978 (en Formula 1), es el primer campeonato».
«Es el equivalente a ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos, una Copa Mundial en futbol o algo así; estamos en un pedestal, si tu gustas, creo que algo que todos en Andretti estamos realmente muy orgullosos».
Para aquellos que minimizan el desafío que implica correr en Formula E, Griffiths fue apasionado al explicar como hay muchas personas que hablan desde la ignorancia o con prejuicios para terminar denostando a la serie eléctrica.
«Es masivamente desafiante no solo en términos de gestión de energía en términos tecnológicos pero también en la contribución que el piloto pone en él», expresó.
«La gente necesita ver con más atención. Necesitan entender que es lo que hacemos, es muy difícil hacer lo que hacemos en un día y medio, comparado con muchos otros campeonatos, donde ellos ponen múltiples días, nosotros no tenemos el tiempo de reaccionar a un problema, si se nos presenta algo el sábado en la mañana no tenemos una sesión nocturna para pensar en ello, tenemos que meternos en ello».
«Tenemos sólo una hora y media para hacer cambios al auto o a nuestro enfoque. Es un gran reto».
