Rossi, furioso en un día (y semana) con polémica para el arbitraje de INDYCAR (FOTO: IMS Photo)
Alexander Rossi puso la «cereza del pastel» en una semana en la que la directiva de IndyCar recibió todo tipo de críticas, ante los problemas persistentes en el arbitraje.
Durante el Gran Premio de Indianápolis de este sábado, el estadounidense sufrió un problema con el sistema híbrido que lo dejó varado en plena recta principal del Indianapolis Motor Speedway, en la zona de meta.
Pero la confusión reinó en los segundos posteriores, ya que a pesar de que la señal internacional mostró una condición de «Precaución», lo que en realidad se activó fue una bandera amarilla local. Ya que esto ocurrió durante la primera ronda de detenciones bajo bandera verde, Dirección de Carrera optó por dejar que los pilotos que todavía no entraban a pits, lo hicieran, antes de activar la bandera amarilla encadenada.
Ésta es una práctica que la categoría ha hecho con anterioridad, con el objetivo de que las neutralizaciones no influyan en las estrategias. A diferencia de la Fórmula 1, los pits se cierran al momento de una bandera amarilla encadenada.
Sin embargo, el hecho de que Rossi quedara en la zona en la que quedó generó frustración entre pilotos y aficionados, ante el riesgo que esto conllevaba.
Por ello, Rossi despotricó por ambas situaciones, junto con la toma de decisiones que derivaron en que la calificación se pospusiera de viernes a sábado.
«Es bastante molesto tener fallos en el auto por culpa de un producto que no pedimos, que no mejora la carrera, así que es frustrante», explicó a FOX Sports.
«Segundo, el hecho de que tardaran tanto en mostrar la bandera amarilla en toda la pista cuando un auto está en la recta principal y la gente pasa a 270 km/h también parece una locura».
«Teniendo en cuenta que ayer no nos dejaron conducir en mojado. Así que, la verdad, no sé cuáles son las prioridades, estoy bastante frustrado».

El timing de la bandera amarilla también arruinó la posibilidad de que Alex Palou y Kyle Kirkwood lucharan por la victoria. Pese a que corrieron al frente en la primera parte del recorrido, el no saber si lo que se había activado era una bandera amarilla local o una encadenada hizo que fueran los únicos pilotos en no detenerse en pits sino hasta que ya estaba el Auto de Seguridad.
El español rescató el quinto puesto, mientras el estadounidense fue noveno en el resultado.
«Cometimos un error; fue una pequeña equivocación que cambió por completo nuestro día. Pasamos de estar al frente a estar completamente atrás, pero aun así, teníamos tanta velocidad que pudimos remontar», afirmó el españo.
«Lograr que el auto terminara en la quinta posición hoy se siente como una victoria. ¡Así que… media victoria, digamos! En general, ha sido un fin de semana muy positivo y creo que eso nos ayudará durante el resto de mayo».
Tras la carrera, la división de arbitraje de INDYCAR se limitó a enviar un comunicado, prometiendo que analizaría la sucesión de eventos.
Esto, luego de una semana en la que recibió críticas por parte de varios pilotos, debido a que un error de sistema permitió que doce participantes activaran el sistema Push-to-Pass erróneamente durante el Gran Premio de Long Beach, sin recibir castigo alguno.
«Tras cada fin de semana de carreras, el equipo de arbitraje de IndyCar revisa y evalúa minuciosamente todos los procedimientos y procesos. Esto incluye los incidentes relacionados con escombros y el auto número 20 durante la carrera de hoy en el circuito mixto del Indianápolis Motor Speedway», se lee en un comunicado compartido a Motorsport.com
