Will Power y la salud de su esposa que lo hizo pensar en el retiro (FOTO: Chris Owens/Penske Entertainment)
No es la primera vez que lo menciona, pero Will Power fue más detallado al admitir que la situación de salud de su esposa lo hizo pensar seriamente en el retiro de las pistas.
Liz Power, quien en el pasado fue representante de Relaciones Públicas de varios equipos de IndyCar, tuvo complicaciones tras una operación durante el invierno de 2022, a tal grado de que una infección puso en riesgo su vida.
En paralelo, Will iniciaba 2023 como bicampeón reinante de la serie, pero la situación personal afectó su preparación para esa temporada, la cual fue la primera desde 2006 en la que no obtuvo victorias.
Si bien rumbo al final de la campaña anterior admitió que pensó en el retiro, en caso de que pudiera suscitarse lo peor, el nuevo líder del campeonato compartió más detalles sobre su perspectiva personal del asunto tras ganar en Road America.
«Cuando eso sucedía, uno comenzaba a pensar si debía correr. Si algo le pasa a Liz y algo me pasa a mí, si ella va a mejorar, qué va a pasar. El médico dijo que esto puede volver en cualquier momento. ¿Debería estar corriendo? Eso fue lo que se me plantó en la mente el año pasado», dijo.
«Ciertamente no rindes al máximo nivel porque no quieres que tu hijo se quede sin padres. Eso es lo que estás pensando. Sí, es difícil luchar con eso. Al final, sí, si ella no mejorara, yo dejaría de hacer esto. Tendría que parar por mi hijo. Así de simple».

Y es que ante el nivel mental que se requiere para competir al más alto nivel en IndyCar, Power reconoció durante 2023 que no estaba concentrado al 100%, además de que en el peor momento, tuvo que viajar solo a algunas carreras del torneo, mientras su hijo Beau le hacía compañía a su madre.
En ese invierno, mencionó el largo proceso que también implicaba la recuperación de Liz, lo cual hizo que enfrentar la parte más exigente de la campaña dejara de ser lo más importante. Incluso, reveló otros problemas relacionados durante la visita del año pasado a Road America, motivo por el cual se explicó parte de la furia que descargó sobre Scott Dixon tras el accidente de los entrenamientos.
«Todo el fin de semana ella fue y vino del médico. Resulta que mezcló algunos medicamentos. Alucinaciones. Así empezó todo, con alucinaciones», comentó.
«Estresante, sí, esta situación. ¿Debía correr o no? Entonces chocas feo. Por eso estaba tan enojado o simplemente estresado. Cualquier cosa me hacía enojar. Lidiaba con eso».
«Sí, así es la vida. La gente lo pasa mucho peor. No me estoy quejando. La gente lo pasa mucho peor. Tengo suerte, mucha suerte».
La victoria de Power de este domingo en Road America fue la primera en 34 carreras, siendo la sequía más larga que registró en su trayectoria en Estados Unidos. Mejor escenario no pudo tener, ya que fue el regreso de Ron Ruzewski como ingeniero, tras la suspensión en las carreras de mayo por el escándalo del uso ilegal del «Push-to-Pass».
Pero más importante fue el poder celebrar con Liz y Beau juntos, lo cual le da motivación extra para ir por su tercer campeonato.
«Llegué mucho más preparado como lo estoy normalmente. Regresé a cómo me preparé durante un año, que es mejorar constantemente mi oficio», afirmó.
«Tengo que decir que este año vuelvo a ser mejor piloto que en 2022, cuando gané el campeonato. El año pasado hubo una especie de estancamiento aquí. No pude hacer mucho. Pasar mucho tiempo en casa, cuidando a Liz, asegurándose de que todo le iba bien».
«Ella fue una gran parte de mi preparación. Ella hace mucho por mí. Volvimos a ser un equipo nuevamente».
