Power (FOTO: Chris Owens/IMS, LLC Photo)
El término de la temporada 2025 de IndyCar también supuso el punto final de una relación de más de 16 años: la de Team Penske con Will Power.
La llegada de Power al equipo del Capitán en 2009 llegó de una forma cuanto menos peculiar. Tras una temporada con tres top 5, una victoria y un decimosegundo lugar en el campeonato con KV Racing, Penske llamaría a Will para conducir el monoplaza No. 3 de Helio Castroneves.
El brasileño se encontraba en medio de un juicio en el que se le acusaba de evasión de impuestos, por lo que claramente no podría estar presente en la primera carrera de la temporada en St. Petersburg. Will Power cumplió con creces y terminó en sexto lugar.

Power solamente corrió en seis carreras ese año, debutando en el No. 12 patrocinado por Verizon, que se convirtió en icónico dentro de IndyCar en Long Beach. Tuvo dos poles y tres podios en LB, Watkins Glen y Edmonton, siendo este último una victoria. También peleó el triunfo en la Indy 500, pero un error en pits en las últimas vueltas lo relegó al quinto lugar y le privó al australiano de robarle la victoria a Castroneves.
Su temporada 2009 acabó prematuramente tras un fuerte accidente durante las prácticas en Sonoma, tras el cual terminó con dos vértebras rotas.
Pero en 2010 se unió de tiempo completo a Team Penske. Ese año demostró su talento como nunca antes, llevándose ocho poles, cinco triunfos, nueve podios y un amargo subcampeonato, tras perder el título por cinco puntos ante Dario Franchitti, de Chip Ganassi Racing, luego de un incidente en Homestead-Miami.

En 2011 igualó su número de poles pero superó el de victorias al sumar seis, entre las cuales se encontró su primera victoria en óvalos, en la fecha doble en Texas. El año de Power concluyó trágicamente tras verse involucrado en un accidente en pits en Kentucky. De nuevo, fue subcampeón detrás de Franchitti; en Las Vegas, se involucró en la colisión que terminó con la vida de Dan Wheldon y mandó al australiano al hospital.
Parecía que 2012 iba a ser finalmente el año de Power, aunque solamente ganó tres carreras (y consecutivamente) y sumó seis podios, el australiano llegó a la última ronda del campeonato en Fontana como el líder del puntaje, pero un trompo en las primeras vueltas de la justa lo mandaron a los últimos lugares, dándole la oportunidad a su rival por el título, Ryan Hunter-Reay, de llevárselo por solamente tres puntos, haciendo de Power un subcampeón por tercer año consecutivo.
Tras un 2013 con tres victorias y un cuarto lugar en el campeonato, Power arrancó con una victoria su temporada 2014. Su consistencia, sus 15 top 10’s y sus tres triunfos fueron suficientes para asegurar el campeonato con 62 puntos de ventaja sobre Castroneves.

2015 fue un año difícil para el australiano con solamente un triunfo y tres podios, pero un tercer lugar en el campeonato demostró que el talento seguía ahí.
Su 2016 no arrancó hasta la segunda ronda de la temporada en Phoenix, ya que se creyó que Power, tras un accidente en las prácticas en St. Pete, no fue declarado apto para correr… aunque después se descubrió que no fue una conmoción lo que sufrió Power. Se recuperó a lo largo del año y sumó cuatro triunfos, quedando subcampeón con más de 100 puntos de distancia entre él y su compañero campeón Simon Pagenaud.

Tras un 2017 con tres victorias pero un quinto lugar en la tabla, el cual fue su peor resultado en la clasificación desde que llegó a Penske, 2018 le sonrió al australiano, ya que se proclamó como ganador de las 500 Millas de Indianápolis, convirtiéndose así en el primer australiano en lograr esa hazaña.
También ganó el Gran Premio de Indianápolis, el cual marcó la victoria número 200 de Team Penske en IndyCar, y estuvo en la contienda por el título hasta que un accidente en Portland lo dejó fuera de la pelea.

Las siguientes temporadas fueron más calladas para Power, con dos quintos lugares en la clasificación en 2019 y 2020, y tras un noveno sitio en 2021, el australiano dio un golpe de autoridad y sumó nueve podios, cinco poles y una victoria en 2022 para llevarse el título y demostrar que la constancia es lo más importante en una categoría tan competitiva como lo es la IndyCar.
Su pole en la última carrera del año en Laguna Seca lo convirtió en el hombre con más de ellas en la historia de las carreras de monoplazas en Estados Unidos.
2023 fue un año muy difícil fuera de la pista para Will Power, quien incluso dudó sobre si continuar corriendo, y esto se vio reflejado dentro de ella. Dicho año fue el primero en la carrera del australiano con Penske donde no sumó ni un triunfo y terminó con su racha de 16 temporadas con al menos una victoria. A pesar de esto, sumó un séptimo lugar en la tabla general con cuatro podios.

El talento de Will no se había ido, y esto se vio reflejado en 2024, donde fue el único piloto a lo largo del año que le peleó el título al Ganassi de Alex Palou y regresó a la senda del triunfo tras ganar en Road America, Iowa y Portland.
2025 llegó como su último año de contrato y con la incertidumbre sobre si Penske lo renovaría. Los de sus compañeros, Josef Newgarden y Scott McLaughlin sí lo fueron, añadiendo más presión al australiano. En una temporada muy difícil para Penske en general, Power logró ser el mejor clasificado del equipo en novena posición de la tabla con tres podios, una pole, seis top 5’s y una victoria.

Sin embargo, a pesar de sus resultados, Penske ha decidido terminar una alianza icónica. Se espera que la estafeta pase a David Malukas, piloto que con AJ Foyt Racing mostró promesa a lo largo del año, aunque no la madurez de Power.
Will Power cerró su etapa con Team Penske tras haber sumado 42 triunfos, 71 poles, 102 podios y dos títulos a lo largo de 272 carreras manejando para el Capitán Roger.
Pero toda cosa buena llega a su fin, y el legado de Will Power continuará creciendo en otros lares, mientras que Team Penske buscará que su apuesta por la juventud rinda frutos.
