Las claves del fin de semana de IndyCar en Iowa (FOTO: Joe Skibinski/IMS Photo)
Por Jordi Álvarez (@JordiAVZ en X)
El sábado, Patricio O’Ward arrancó su carrera No. 100 en la INDYCAR, y al final de ella se convirtió en el sexto piloto en la historia del serial en ganar durante semejante hito.
A lo largo de toda la justa se observó a un O’Ward que trabajó en total sincronía con su equipo, el cual fue un gran factor en darle al mexicano su primer triunfo del año y, desafortunadamente, es una situación que rara vez se da.
Lo que McLaren y Pato realizaron este fin de semana se me hace la forma perfecta de desmentir la falacia que ha circulado últimamente en redes sociales: el equipo está trabajando en contra del mexicano.
Si bien ha habido algunos resultados esta temporada que podrían parecer “sospechosos”, y aún más cuando Christian Lundgaard termina varios lugares arriba de O’Ward, se tiene que comprender que en el automovilismo, y especialmente en la IndyCar, cada factor como el equipo, las estrategias y las inclemencias externas es crucial para que un resultado se dé o no.

Arrow McLaren aún tiene mucho que aprender de estructuras como Ganassi o Penske. Los fallos en ese equipo son comunes, me atrevo a decir que más comunes que los aciertos, y esto ha existido desde el “debut” de los papaya en 2020. Así como las cosas fallan en el garaje #5, también lo han hecho en el #7. También hay veces que el #7 trabaja mejor que el #5, y viceversa. Es normal.
Sí, McLaren erra, pero no es a propósito. Recordemos que O’Ward es el único piloto que ha trabajado con el equipo ininterrumpidamente desde finales de 2019, es el único de la estructura de IndyCar que ha tenido oportunidad de probar con la de Fórmula 1 y el único que ha puesto a Arrow McLaren en lo más alto del podio, todo esto sin contar el gran impacto mediático que tiene. ¿Por qué querrían hacerlo ver mal? Simplemente no tiene sentido.
Hay ocasiones en las que nada sale bien y hay otras, como el sábado, en las que todo se ejecuta a la perfección y el esfuerzo culmina en una victoria. En este deporte el talento no lo es todo, tristemente.
Estoy de acuerdo que Pato es mucho piloto para el equipo donde está, pero definitivamente no lo están “saboteando”, como algunos lo quieren hacer ver. Hay que darle méritos a nuestro piloto mexicano sin alterar las situaciones.

Iowa supera expectativas
El listón estaba muy bajo con respecto a la acción en la pista antes del inicio del fin de semana. La repavimentación del óvalo hizo de las carreras del año pasado una procesión, dándole más importancia a la clasificación y la estrategia que a rebasar a los rivales.
Sin embargo, ambas justas regalaron acción trepidante a lo largo de las 275 vueltas, desde movimientos arriesgados hasta una variedad de estrategias y cambios de posición en el pitlane que dejaron a varios al borde de sus asientos, recordando por qué el ADN de la INDYCAR son los óvalos.
Aunque la acción no dejó nada que desear, las miles de butacas vacías en las gradas del Iowa Speedway preocupan. La nula promoción del evento por parte de la pista y de la propia categoría podrían ser los clavos en el ataúd de un evento que hace un par de años, cuando era patrocinado por HyVee, era de los más esperados y llenos de la temporada.
Este fin de semana se demostró que Iowa necesita más a HyVee que la marca de tiendas de conveniencia al circuito en Newton.

Quizá la acción en pista extendió un poco la esperanza de Iowa de mantenerse en el calendario más allá de este año (aún está en duda su continuidad), pero las gradas casi vacías fueron algo difícil de ignorar.
Ojalá no se repita el caso del Texas Motor Speedway, que en 2023 nos regaló la mejor carrera de la década y en 2024 ya no figuraba en el programa.
La pesadilla de Penske continúa
Es evidente que Team Penske está teniendo un año para el olvido. Pero en Iowa, un circuito que han dominado en los últimos cinco años, demostraron (en parte) que las cosas ya están funcionando mejor que algunas fechas atrás, esto visto en la pole de Josef Newgarden y el 2-3-4 del equipo el sábado.
Incluso, después del desastre del domingo, Newgarden declaró que el equipo está mejorando y que deberían continuar con el progreso que han estado realizando.

Pero la nube gris que ha atormentado al equipo desde el escándalo del Push-to-Pass del año pasado no se ha ido. Le dio un descanso al equipo del Capitán el sábado, pero el domingo regresó con todo.
Un accidente ajeno dejó fuera a Scott McLaughlin antes de completar la primera vuelta, Will Power fue eliminado de la justa mientras rodaba en el Top 5 y peleaba por posición con quienes muchos consideran su reemplazo para 2026, David Malukas, y la estrategia de Josef Newgarden, quien estaba en ruta para llevarse su séptima victoria en Iowa, fue afectado por banderas amarillas no una, sino dos veces.
2025 ha sido un año tirado a la basura para Penske entre escándalos, despidos, rumores y reformas. Sin embargo, se ha notado un progreso lento, pero evidente comparado con la primera mitad de la temporada. En Iowa no fallaron internamente, obtuvieron un gran resultado el sábado y cuando fallaron el domingo fue por factores externos.
Queda por verse si lograrán llevarse la victoria del honor en una de las últimas cinco carreras del año, o cerrarán su primera temporada sin triunfos desde 1999.

Palou ya es piloto de IndyCar
Antes de la Indy 500, la plática alrededor de Álex Palou siempre fue el gran asterisco que “manchaba” sus logros en la IndyCar: “le falta ganar en óvalos para ser grande”, decían algunos, yo me incluyo.
Su victoria en Indianápolis fue histórica, ahí logró ganar todo lo que tenía pendiente y se estableció entre el Olimpo de los grandes de la categoría. Sin embargo, IMS es un monstruo muy diferente al de los otros óvalos del calendario, especialmente a Iowa.
Palou no es conocido por sus resultados en circuitos ovales, por lo que quedaba la duda de si la Indy 500 fue una excepción a la regla, o si el español ya era un piloto completo de IndyCar. Álex comenzó a confirmar esto último desde el sábado, al llevarse su primera pole en Iowa y su segunda en un óvalo, después de conseguirla en Indianápolis 2023.
Ambos días vimos al español peleando en los primeros lugares sin inmutarse contra pilotos que ya están establecidos como los mejores en este tipo de circuitos (O’Ward, Newgarden), y el domingo todas las piezas se acomodaron después de la última amarilla causada por Colton Herta, mantuvo detrás a Scott Dixon y se llevó su séptimo triunfo del año.
Palou es un talentazo que no necesita suerte para triunfar, y aún así tiene la mejor del mundo. Se creía que la ventaja en el campeonato iba a disminuir después de este fin de semana; sin embargo, permanece firme e incluso podríamos ver al español coronarse como tetracampeón con tres carreras de antelación.
A partir de hoy, ya es candidato a triunfar en Milwaukee, Nashville y en todos los próximos óvalos, ya no sólo en circuitos.
Palou ya es leyenda.

