Icono del sitio IndyCar al Día

Robb perdió la consciencia tras accidente en Iowa; es dado de alta para Toronto

Sting Ray Robb, dado de alta tras espectacular accidente en Iowa (FOTO: Penske Entertainment)

Sting Ray Robb, dado de alta tras espectacular accidente en Iowa (FOTO: Penske Entertainment)

Anuncios

Sting Ray Robb fue dado de alta para competir este fin de semana en Toronto, tras sufrir un impacto de 109 Fuerzas G en el accidente que sufrió en el final de la segunda carrera de la IndyCar en Iowa.

El estadounidense no logró esquivar a tiempo a Alexander Rossi mientras éste se quedaba sin combustible en la última vuelta, mientras salían de la Curva 2 del óvalo de Newton. La consecuencia fue que el auto No. 41 dio dos vueltas de campana y cayó bocabajo.

Si bien se mantuvo consciente y alerta mientras volteaban su monoplaza, Robb admitió que, a la postre, perdió el conocimiento durante un periodo breve, siendo éste el motivo por el que fue trasladado a un hospital local.

«Cuando me sacaron del auto, me mareé, digamos que como cuando te sientas en la cama demasiado rápido por la mañana, te mareas y ves un poco las estrellas. Fue así, pero súper severo», describió en teleconferencia.

«Me desmayé por no sé cuánto tiempo fue. Fue bastante rápido. Cuando volví en sí, pensé: ‘No lo estoy haciendo muy bien’.

«Inmediatamente me pusieron en la camilla. Fue una medida de precaución para asegurarnos de que no fuera sólo por deshidratación, (tras) girar 248 vueltas a la izquierda y marearnos por eso. Una vez que estuve en la camilla me sentí genial. Estaba viendo claramente. Me conectaron a una vía intravenosa. Inmediatamente pude sentir que la energía regresaba y estaba listo para salir».

«El (vuelo) Life Flight (en helicóptero hacia el hospital) fue para hacerme una tomografía computarizada, asegurarme de que todo estuviera bien y que no fuera sólo la adrenalina del momento, lo que no me causaba dolor».

Para colmo de males, Robb se quemó un dedo cuando tocó el Halo, que estaba muy caliente, y ya se había quitado los guantes.

«Resulta que cuando tomas titanio y lo raspas por el suelo unos cientos de pies, se calienta. No lo recomiendo. Lección aprendida. Te saldrá una ampolla al tocar titanio caliente ahí», expresó.

Robb agradeció la asistencia tanto médica como emocional desde los momentos posteriores al accidente e incluso bromeó sobre un verso bíblico que él publicó en redes sociales la mañana de la carrera: «Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te desmayes, porque yo soy tu Dios; te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi justa mano derecha».

Incluso, se sorprendió por el hecho de que no quedara con lesiones significativas.

«Debí quedar más herido que como estoy. No sé por qué estoy bien. Le doy gracias a Dios por eso. Agradeciendo al equipo que me recogió fuera del auto. Todos hicieron su trabajo como se suponía que debían hacer», dijo.

«Cuando bajé, sentí el impacto, no me dejó noqueado. No sentí nada perforando mis piernas ni ningún tipo de daño ahí. Un par de moretones leves porque el mamparo me golpeó las rodillas. Patinando en el suelo. Me sorprendió mucho, mucho, estar bien tal como estaba».

Salir de la versión móvil