Kyffin Simpson y Graham Rahal son los primeros pilotos que tendrán que cumplir una sanción en la parrilla de una carrera de IndyCar en 2024, debido a que han excedido la cantidad de motores que se pueden usar en una temporada.
Ambos son las primeras víctimas de los problemas de confiabilidad que ha sufrido Honda en la primera parte del torneo y que ha perjudicado a la mayoría de sus equipos, en especial durante el Mes de Mayo en Indianápolis, donde se reportaron múltiples reemplazos en las unidades de potencia desde el fin de semana de calificaciones.
Recordar que, a partir de 2021, se volvió a implementar esta regla de límite de uso de motores, con el objetivo de mantener una competencia sana entre los fabricantes de motor. Entre las cuatro unidades posibles por auto, se tienen que totalizar 10,000 recorridas entre todas las sesiones de fin de semana, pruebas colectivas y ensayos privados; de hacerlo y comprobarlo, pueden pasar a un quinto motor sin necesidad de penalizar.
Pero como los casos de Simpson, del No. 4 de Chip Ganassi Racing, y Rahal, con su No. 15 de Rahal Letterman Lanigan, quedaron lejos de alcanzar el objetivo, por lo que al usar el quinto motor, perderán seis lugares en la parrilla de este domingo. Será inminente que otros usuarios de la marca japonesa sigan este camino.
Adicionalmente, sus resultados ya no contarán para el Campeonato de Marcas, en el que los dos mejores representantes de tiempo completo de cada motorista suman puntos. Esto fue fundamental en el desarrollo del torneo del año pasado, porque casi todos los autos de Ganassi excedieron los cuatro motores rumbo a la parte final, mientras los tres de Arrow McLaren, el de Will Power (Team Penske) y el de Callum Ilott (Juncos Hollinger) se mantuvieron en regla y le ayudaron a Chevrolet a quedarse con el título.