Chevrolet sólo ganó cinco carreras en la temporada 2023 de INDYCAR, pero se anotó su octavo Campeonato de Marcas desde su regreso a la categoría.
A pesar de que Chip Ganassi Racing dio la vuelta a la situación deportiva respecto al año pasado, al ganar por su cuenta nueve de las 17 competencias del torneo, el reglamento deportivo influyó en la definición de este certamen, en especial por la cantidad de penalizaciones que se impartieron en las últimas competencias del calendario.
Y es que cuando los autos de Álex Palou, Scott Dixon y Takuma Sato/Marcus Armstrong hicieron el cambio indebido de unidad de potencia para la cita en Gateway, además de penalizar en la parrilla, sus resultados dejaron de ser elegibles en la lucha. Para ese momento, Honda tenía 112 unidades de ventaja sobre Chevrolet. También influyó el cambio de unidades de potencia con el No. 18 Dale Coyne Racing with HMD, que subió al podio en Gateway con David Malukas.
Si bien Josef Newgarden hizo un cambio de unidad no aprobado en el segundo Gran Premio de Indianápolis y Scott McLaughlin pasó por lo mismo en Gateway, Chevrolet no dejó de contar con el millaje de los tres autos de Arrow McLaren, el de Will Power y el de Callum Ilott, quienes llevaron resultados consistentes en la parte final del torneo sin tener que recurrir a cambios no aprobados de motor.
Con los podios de Pato O’Ward en el segundo GP de Indy y Gateway, el de Felix Rosenqvist en Portland y los Top 5 del australiano de Penske y el británico de Juncos Hollinger Racing, la marca americana venció por doce unidades a su contraparte japonesa.
«Estuvo cerca», afirmó Jim Campbell, Vicepresidente de Rendimiento y Automovilismo de General Motors.
«Muchas gracias a Will Power y Callum Ilott. Consiguieron las posiciones clave para los puntos clave que nos colocaron en la cima. Súper orgulloso del hecho de que este es el segundo consecutivo, el octavo en general desde que regresamos a INDYCAR en 2012. Se siente realmente bien».
«Obviamente orgulloso de las cuatro victorias con Josef y Scott McLaughlin con una en Barber (todos, antes de sancionar). Ciertamente me hubiera gustado tener más victorias, porque conseguimos el Campeonato de Fabricantes. Súper orgulloso de eso».
«Tenemos muchos veteranos en el equipo. Estos pilotos más jóvenes están empezando a dejar su huella. Súper orgulloso de todos ellos. Ciertamente hoy mostraron su velocidad. Al final obviamente Will Power, un veterano, y Callum, un piloto más joven. Orgulloso de ambos».
«Se necesitan programas saludables y sólidos tanto para pilotos veteranos como para pilotos jóvenes y prometedores».
En las doce temporadas del paquete actual de motores de inyección directa, un V6 biturbo de 2.2 litros, usuarios de Chevy han acumulado 111 victorias de 198 carreras posibles: un 58.6% de efectividad. Además, se han proclamado campeones siete veces desde 2012 y obtenido cinco victorias en las 500 Millas de Indianápolis.
Además de los ocho campeonatos de fabricantes, Chevrolet ha ganado siete campeonatos de pilotos desde el regreso de la marca con Ryan Hunter-Reay (2012), Power (2014 y 2022), Scott Dixon (2015), Simon Pagenaud (2016) y Newgarden (2017 y 2019).
Anteriormente, Chevrolet compitió en carreras de Indy como fabricante de motores V8 de 1986 a 1993 (CART) y de 2002 a 2005 (IRL), logrando 111 triunfos, el campeonato de fabricantes de 2002, siete victorias en Indy 500 y seis campeonatos de pilotos.
«Creo que cada una de esas situaciones es única», explicó Rob Buckner, Gerente General del programa.
«A veces se trata de daños por accidente. No puedo comentar por parte de Honda qué problemas tuvieron. Para nosotros, creo que es un gran testimonio de la calidad de construcción de nuestros preparadores de motores, la forma en que nuestro grupo en la pista trabaja para eliminar cualquier problema que surja. Realmente todo se reduce a una situación de atención al detalle».
«Además, ambos estamos presionando mucho estos motores en comparación con cuando debutaron. Estaban justo en ese límite de confiabilidad. Felicitaciones enormes a nuestro grupo en la pista por cuidar de todo. Esa es la razón por la que tuvimos autos con cuatro motores que podían sumar puntos. Simplemente gracias a todos ellos».
La debilidad más grande de Chevrolet, en especial en la segunda mitad de temporada, fue el consumo de combustible, lo cual se reflejó en que equipos y pilotos tuvieran complicaciones para planificar sus estrategias. Buckner admitió que es un aspecto en el que se trabajará para 2024, en especial con la llegada del componente híbrido que alterará la dinámica de las carreras.
«Esa es otra área en la que siempre estamos trabajando muy duro trabajando con los equipos y los pilotos, las mezclas de combustible, la forma en que conducen el auto, buscando eficiencia», dijo.
«No veo ninguna razón para que esto se detenga. La competencia por el consumo de combustible es como aire limpio versus aire sucio. Una vez que sabes que hay una gran ventaja allí, nunca vas a desaprender esas cosas. Seguiremos puliéndolo».
«No dudo que nuestro grupo podrá regresar en ’24 con un paquete mejor».