Mick Schumacher cumplió con su prueba de evaluación en óvalos en IndyCar este miércoles, al completar una jornada de ensayos en Homestead-Miami Speedway.
El alemán completó 97 vueltas en el entrenamiento con su auto No. 47 propulsado por Honda, mismo en el que llegó a una velocidad de 194 mph (312 km/h), aunque el objetivo principal fue conocer los procesos de manejo.
Tras el entrenamiento, Schumacher identificó las diferencias básicas de manejo en este tipo de pistas, al compararse con un trazado permanente.
«Es diferente. La orientación fue un poco difícil al principio, como saber en qué lado de la pista estaba, en qué curva estaba en ese momento. Después, le tomas el ritmo», detalló.
«Es muy nuevo para mí, así que me estoy familiarizando con los procedimientos, con cómo se siente el coche en la pista, y creo que hoy le hemos tomado el ritmo bastante bien. A partir de ahora, sólo puede ir a mejor».
Schumacher, quien tuvo asistencia de Graham y Bobby Rahal, así como del nuevo mentor del equipo, Ryan Briscoe, condujo con la puesta a punto más conservadora, es decir, utilizando los aero kits para óvalos cortos, recordando que no se ha llevado a cabo una carrera en la actual generación de autos.
Sin embargo, las condiciones del tiempo que se presentaron fueron ideales para conocer todas las variables que puede enfrentar en una competencia.
«Creo que una de las partes raras de venir a probar en un óvalo por primera vez fue entrar en la curva sin frenar, lo cual era algo muy nuevo. Llegar a la curva y seguir prácticamente a fondo sin frenar, y luego ir perdiendo potencia al entrar, es algo a lo que tuve que acostumbrarme», explicó.
«A medida que nos acomodábamos mejor con el auto, las cosas empezaron a sentirse un poco más naturales y se explicaban por sí solas. Hacia el final, me sentí en muy buena posición en cuanto a confianza y cómo abordaba las curvas. Creo que es un gran lugar para venir a hacer tu primera prueba (oval). El tiempo es estupendo, y las condiciones son un poco complicadas con el viento soplando y racheado. Fue un buen lugar para empezar y tener tu primera experiencia».
Como lo indicó en el Día de Medios, Schumacher ha destacado el progreso de su aprendizaje y la identificación de problemas del programa oval de Rahal Letterman Lanigan.
En su agenda continuará una serie de pruebas colectivas en Sebring, el 9 y 10 de febrero, para luego viajar al óvalo de Phoenix, donde habrá dos días de ensayos con el resto de los autos, evento que contribuirá a su transición a la serie.
«Creo que estamos en una muy buena posición. Todo va muy bien. Creo que estamos resolviendo todos los problemas», dijo.
«Hasta ahora, el primer día, no pensé que fuéramos a estar tan adelantados respecto a lo que esperaba de nuestro punto de partida, pero definitivamente vamos por buen camino para tener todo listo para la primera carrera».
«Tengo mucha curiosidad por ver cómo va con los demás coches en la pista (en Phoenix) y sentir ese aire sucio y la erosión que sufriremos. Todavía hay mucho que aprender. De ninguna manera estoy en el punto de poder decir que estoy muy seguro con todo, pero estamos trabajando poco a poco. Nos estamos asegurando de prepararnos para St. Pete ahora y después, nos preocuparemos por el resto».