Scott McLaughlin presumió ser “un piloto de IndyCar” tras obtener su primera victoria en un óvalo, luego de ganar la carrera sabatina en Iowa Speedway.
De hecho, al neozelandés le tomó casi cuatro años desde su debut en la serie, en los cuales había subido a cinco podios en este tipo de pistas, incluyendo dos en el autódromo de Newton, aunque siempre quedando a las puertas de la bandera a cuadros, como el caso de Texas en 2022, cuando Josef Newgarden lo rebasó en los metros finales.
Sin embargo, la pole position obtenida en Gateway el año pasado fue el primer punto crucial en su progreso en óvalos, a la cual siguió la de la Indy 500, donde incluso lideró la mayor cantidad de vueltas. En esta ocasión, McLaughlin logró completar la tarea de manera exitosa.
«Esa dolió por mucho tiempo», admitió tras la primera manga del fin de semana, en referencia a la derrota en Fort Worth.
«A veces piensas que si alguna vez vuelves a tener esa oportunidad, sabes lo difícil que es. En última instancia, estoy en un auto y un equipo de carrera muy buenos, afortunadamente tenemos un paquete ovalado realmente bueno como equipo. Al fin y al cabo tengo dos de los mejores pilotos de óvalos del mundo en el mismo equipo. Se trata de ganarles, lo cual es difícil de lograr».
«Siento que aparecimos desde el comienzo del fin de semana con un auto realmente bueno, con un dominio absoluto sobre lo que quiero del auto. Antes de la calificación, tenía confianza en que podría marcar algunas vueltas realmente buenas. En carrera estuve esperando el momento oportuno, ahorrando combustible cuando lo necesitaba. Afortunadamente salimos delante de (Colton) Herta (de pits)».

Más allá de la ayuda de Rick Mears en el inicio de su aventura en IndyCar, McLaughlin ha recibido la mentoría de Simon Pagenaud, ex campeón de la serie y ex piloto de Team Penske, desde hace algunos meses.
El francés le ha revelado todos sus secretos de éxito en este tipo de pista, a lo cual se sumó la experiencia del veterano ingeniero Ben Bretzman, con quien el francés ganó la Indy 500 en 2019.
McLaughlin mostró agradecimiento porque su gran avance en rendimiento en óvalos se debe a que ha aprovechado la expertiz de la gente adecuada.
«Es un gran maestro. Es especial trabajar con alguien así. Que él básicamente me dé todo, es una locura», expresó.
«Deberían ver las notas que recibo. Me envía notas todas las mañanas antes de salir a la pista. A veces ni siquiera tengo tiempo para leerlo. Es una locura. Son como ensayos, más largos que reportajes. Es una locura. Al final los atesoro. Yo los salvo. Nunca se los daré a nadie más porque son así de buenos».
«Estoy muy agradecido de tener a la gente, bendecido por tener a la gente de mi lado. Eso se aplica a la gente con la que trabajo, pero luego tengo a mi esposa, pronto seré papá. Todo eso. Pone en perspectiva. Se llama ganar carreras, pero siempre es bueno tener buena gente de tu lado».
McLaughlin fue tercero en la carrera 2 del domingo, lo cual lo catapultó al quinto lugar del campeonato, 65 puntos detrás del líder Alex Palou.