Icono del sitio IndyCar al Día

Pato O’Ward, una vez más, se queda a las puertas de la gloria en Indy 500

Pato O'Ward, una vez más, se queda a las puertas de la gloria en Indy 500 (FOTO: Penske Entertainment)

Pato O'Ward, una vez más, se queda a las puertas de la gloria en Indy 500 (FOTO: Penske Entertainment)

Anuncios

La versión más emotiva de Pato O’Ward se mostró este domingo, después de volver a finalizar en segundo lugar en la Indy 500.

De manera similar al año pasado, el mexicano convirtió una situación de adversidad – ahora fue un problema en una detención en pits – en una estrategia magistral al salirse de la secuencia en la segunda mitad del recorrido, lo cual le dio el combustible extra para hacer un overcut que le permitió saltar del 15° al primer lugar y regresar a la lucha por la victoria.

O’Ward fue bastante paciente para posicionarse en el momento adecuado en segundo lugar, tras rebasar a Scott Dixon en el sprint final de 15 giros y después hacer el juego de equipo con Alexander Rossi, para luego iniciar la ofensiva contra Josef Newgarden.

Como en pocas ocasiones, el regiomontano hizo explotar al público cuando superó al estadounidense al empezar la última vuelta, mientras lidiaba con un auto que no dejó de ser indócil a lo largo de la competencia, pero una genialidad del bicampeón de INDYCAR en la Curva 3 impidió al piloto de Arrow McLaren tomar la bandera a cuadros.

O’Ward, el extrovertido y carismático piloto, no contuvo las lágrimas de la derrota dentro de su auto, pero con dignidad aceptó la misma.

«Fue una carrera muy estresante. Fuimos arriba y abajo, arriba y abajo. Definitivamente el autos no era el más fácil de conducir en ciertos momentos», dijo.

«Intenté mantener la paz la mayor parte de la carrera que pude. Siento que lo hice. Realmente estoy preparado para abrir las puertas y finalmente tener la oportunidad de ganar al final de esto, y sí, es simplemente desgarrador. Nos quedamos a dos curvas».

«Puse ese auto en ciertos puntos en los que no sabía si iba a salir del otro lado y de una pieza porque lo único que quería era ganar esta carrera. (Indianápolis) no me debe nada, así que cada vez que volvamos, siempre tengo una sonrisa en la cara para tener otra oportunidad».

O’Ward, quien reafirmó su condición de mejor mexicano en la historia de Indy 500, lidió con una semana muy complicada tanto por la batalla que enfrentó con la puesta a punto de su monoplaza de su auto, así como con una contra la gripa que lo limitó en sus acercamientos con la prensa.

Además destacó la batalla limpia que sostuvo con su gran rival Newgarden y el hecho de que, a pesar de las críticas, ha podido ser inteligente para recuperarse de las complicaciones en esta competencia.

«Creo que en cierto modo he descifrado un código y sé cómo posicionarme para ganar esta carrera. Sé que puedo ganar esta carrera y sé que también sé cómo proteger un buen resultado cuando tal vez la victoria no esté en mis cartas», comentó.

«Pero sí, en una carrera como esa, donde fue una constante montaña rusa emocional… las cosas que no iban perfectamente bien, (porque) realmente no lo fueron, pero creo que el equipo hizo un trabajo fantástico, me dio una oportunidad, y planteamos una muy buena estrategia para luego volver al frente e hicimos un overcut muy fuerte que al final nos puso en contención».

«Y luego, simplemente tratar de estar entre los dos primeros autos en las últimas vueltas… es muy difícil de lograr con estos autos. Estás atrapado ahí y tienes que arriesgar mucho… creo que en ambos frentes, en Scott y Alex, probablemente tenía mayores probabilidades de desviar el auto que de regresar ileso. Pero eso es lo que tienes que hacer, supongo. Hoy somos segundos».

Salir de la versión móvil