Felix Rosenqvist seguirá manejando para Meyer Shank Racing en INDYCAR más allá de 2025, al firmar un nuevo contrato multianual.
El sueco fue una de las historias a seguir durante la temporada, ya que a pesar de terminar fuera del Top 10 en el puntaje general, le dio a la escuadra de Michael Shank y Jim Meyer su primera pole position (Long Beach) y once calificaciones en el Top 10 en 17 carreras puntuables.
Su único podio de la campaña fue en la fecha no puntuable en Thermal Club, aunque consiguió seis resultados entre los diez primeros, consolidando la mejor temporada para un representante de Meyer Shank Racing.
Mediante redes sociales, la escuadra confirmó que Rosenqvist, cuyo contrato expiraba en 2025, continuará al volante del auto No. 60 por una cantidad no especificada de temporadas.
«He disfrutado muchísimo esta temporada. Muchas gracias a todos los chicos y chicas de Meyer Shank Racing, y específicamente a mi equipo en el #60. Ha sido un placer absoluto y apenas estamos comenzando. Hemos construido una base muy sólida y volveremos más fuertes el año que viene», expresó.
“Ahora no puedo esperar a casarme la próxima semana en Suecia, tomarme un tiempo libre y luego reiniciar para 2025. Es un momento emocionante en mi vida y puedo decirles que ya estoy deseando que llegue la próxima temporada y más allá”.
La continuidad de Rosenqvist será una de las pocas cosas que no cambien dentro de Meyer Shank en IndyCar, ya que ahora tendrá una alianza técnica con Chip Ganassi Racing, después de varios años de estar asociado con Andretti Global. Además, la organización hará su regreso a IMSA como equipo oficial de Acura en la categoría GTP.
Por lo pronto, la prioridad será buscar a su nuevo coequipero para 2025, recordando que David Malukas parte para AJ Foyt Racing.
Respecto a su final de temporada, fue una llanta pinchada la que envió a Rosenqvist al muro en la primera parte de la carrera en Nashville.
“Por supuesto, es un final de temporada decepcionante que un neumático se estropee así”, explicó tras el infortunio. “Me sentí bien y de repente el neumático se desinfló y me convirtió en un pasajero contra la pared. Era otra cosa que no podíamos predecir ni ayudar».
«Estoy desanimado por el equipo; hicieron un trabajo brillante durante todo el fin de semana y toda la temporada, de verdad. Hoy se resume nuestro año: muchas buenas actuaciones, pero pocos beneficios”.