Alex Palou aseguró su cuarto título de IndyCar este domingo en Portland, mientras Will Power acertó en la estrategia para obtener su primera victoria de la temporada 2025.
El español arriesgó al tomar una estrategia distinta durante la competencia, al aprovechar las tres banderas amarillas que aparecieron en las primeras quince vueltas para extender su primer stint a más de 30 vueltas mientras Pato O’Ward, quien lideró el primer periodo del evento pero entró a la zona de pits.
VER: Resultados
Sin embargo, una falla eléctrica terminó con las posibilidades de que O’Ward siguiera luchando por el campeonato, ya que la subsecuente pérdida de potencia le hizo pasar nueve vueltas en la zona de pits, recibiendo reparaciones en su auto.
A partir de ahí, el enfoque completo de Palou fue hacia la carrera, en la que recortó un déficit que llegó a ser mayor a 20 segundos ante Power, quien se detuvo en pits en momentos similares al piloto de Chip Ganassi Racing pero con diferente gestión de compuestos de neumáticos. La ubicación en pista le permitió al australiano salir adelante del grupo que originalmente O’Ward comandaba, pero después encabezó Christian Lundgaard.
Pero cuando Power utilizó neumáticos duros en el penúltimo stint, tanto Lundgaard como Palou aprovecharon el compuesto suave para recortar gradualmente distancias; tras su última detención, los tres calzaron llantas blandas, pero las del piloto de Team Penske eran usadas, a lo cual se sumó la presencia de tráfico para las últimas 30 vueltas.
En última instancia, Power logró mantener distancia sobre Lundgaard, quien a su vez resistió el ataque de Palou, cuyo punto más álgido llegó en los giros finales, en el que mientras trataban de deshacerse del rezagado de David Malukas, el español intentó rebasar al danés pero acabaron teniendo un roce, en el que el mismo Palou se fue al pasto momentáneamente.
El tercer lugar por sí solo fue suficiente para que Palou se convirtiera en el tetracampeón más joven en la historia de IndyCar, siendo también el primer piloto desde 2010 en ganar las «500 Millas de Indianápolis» y el título en un mismo año. También es el primero desde 2009-2011 en ligar tres títulos consecutivos; en ambos casos, el último que lo había conseguido fue Dario Franchitti.
Chip Ganassi Racing aseguró su 17º campeonato en competencias Indy, al tiempo que Honda amarró el título de marcas.

Para Power, quien todavía no tiene contrato con algún equipo para 2026, la de Portland fue su 45º victoria en IndyCar y la primera en casi un año; también es el primer triunfo de Team Penske en la temporada actual.
Lundgaard completó el 1-2 de Chevrolet, además de ser su sexto podio del año, igualando los de O’Ward, quien acabó en 25º puesto.
Graham Rahal aprovechó la primera bandera amarilla, que apareció cuando Santino Ferrucci golpeó la pared en la tercera vuelta, para entrar a pits y realizar overcuts que le permitieron ascender a la cuarta posición, por delante de Alexander Rossi, quien terminó como el segundo mejor en la estrategia alterna que los McLaren comandaron.
Del mismo modo que Rahal, Callum Ilott remontó del 24º puesto para finalizar sexto, por delante de Scott McLaughlin, Marcus Armstrong, Felix Rosenqvist y Colton Herta.
Además del de Ferrucci, la carrera tuvo un fuerte accidente de Conor Daly, quien había protagonizado varios contactos con Christian Rasmussen tras un reinicio. El danés sacó al estadounidense en la parte más rápida de la pista, por lo cual impactó la barrera de la Curva 8.
Para su fortuna, el piloto de Juncos Hollinger Racing fue visto y liberado del centro médico de la categoría. Su coequipero Sting Ray Robb rescató la 14º ubicación.
La penúltima fecha de la IndyCar 2025 será el domingo 24 de agosto en Milwaukee Mile.