Penske Entertainment se ha deslindado de cualquier posible relación con un anuncio publicitario del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, en el que se utilizó un auto de IndyCar.
Este martes, el organismo anunció una nueva alianza con el estado de Indiana para ampliar el espacio de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) al Departamento Correccional de Indiana. Mil camas más estarán disponibles en el Centro Correccional de Miami, que se encuentra a alrededor de una hora del Indianapolis Motor Speedway.
Sin embargo, el Departamento ha apodado al centro como el «Speedway Slammer», haciendo referencia al óvalo en el que cada año se realizan las «500 Millas de Indianápolis», así como a la localidad de Speedway, donde está ubicado el autódromo.
Adicionalmente, se generó una imagen de un auto de IndyCar haciendo publicidad del Departamento. Coincidentemente utilizó el número 5, el cual es usado por Patricio O’Ward, quien además de ser el piloto más popular de la serie, es mexicano, un blanco constante por parte de la administración actual.
Tras el revuelo que la imagen causó en redes sociales, Penske Entertainment reveló la noche del mismo martes su postura respecto al tema.
Tal como ha pasado con Liberty Media, dueña de la Fórmula 1, cuando ésta utiliza un slogan muy similar al the «The Greatest Spectacle in Racing», que tiene derechos reservados por parte de Penske Entertainment, el organismo dueño de IndyCar ha comunicado que está prohibido el uso de la imagen del coche, al ser de su propiedad intelectual, pero por el momento no realizará acciones concretas.
“Desconocíamos los planes de incorporar nuestras imágenes en el anuncio de hoy. En consonancia con nuestra postura respecto a las políticas públicas y los asuntos políticos, comunicamos nuestra preferencia de que nuestra propiedad intelectual no se utilice en adelante en relación con este asunto”, afirma un breve comunicado de INDYCAR, distribuido a medios.
Roger Penske, así como muchos de los propietarios de equipo más reconocidos de Estados Unidos, fue benefactor de las campañas de Donald Trump en sus dos periodos en los que fue elegido presidente, así como en el que perdió la reelección.
Trump, quien estuvo cerca de manejar el Pace Car de la Indy 500 en 2011, toma constantemente a Penske como referencia en sus mítines políticos. En 2019, le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad y durante la primavera, tanto el dueño de la serie (y de Team Penske) como Josef Newgarden visitaron La Casa Blanca, mientras el piloto estadounidense fue honrado por ganar la Indy 500 en dos años consecutivos.