Por primera vez en 17 años, la Indy 500 tendrá como invitada no deseada a la lluvia, que influirá en la definición del ganador.
Está planeado que la competencia inicie alrededor de las 12:45 hrs (Tiempo Local), pero como se ha anticipado durante la semana, habrá precipitaciones a lo largo de la tarde de este domingo.
The Weather Channel ofrece la proyección más concreta, ya que a partir de las 11 AM se espera la aparición de la lluvia en al menos 35% y después el porcentaje se duplicará, llegando a 85% para la hora programada de la bandera verde. El porcentaje se mantendrá alto durante el resto de la tarde.
Un pronóstico optimista es AccuWeather, donde se anticipa una posibilidad mayor a 70% de precipitaciones desde las 14 hrs Locales, para que a las 15 hrs haya una tregua y después, el porcentaje varíe en 30% desde las 17 hrs. El anochecer oficial será las 21:06 hrs.
La última vez que la lluvia intervino durante la carrera fue en 2007, cuando se suspendió pasadas las 100 vueltas recorridas y, pese a reiniciarse más tarde, provocó que el evento finalizara tras 166 giros completados. Dario Franchitti fue el ganador con Andretti Green Racing.
1997 fue la edición más reciente que tuvo que abarcar otro día de competencia, al completarse en martes.
Los pilotos esperan que no haya tanta influencia de la lluvia en el desarrollo de la carrera, especialmente Kyle Larson, quien tiene que viajar a Charlotte para la realización de las 600 millas de NASCAR Cup.
«Para mí, donde estoy sentado, si va a llover, espero que llueva todo el día», dijo durante el Día de Medios, el jueves pasado. «De esa manera se puede retrasar hasta el lunes o algo así, y entonces en Charlotte no va a llover, sólo espero que no llueva, y podremos llegar el domingo por la noche y luego venir aquí el lunes».
«El pronóstico cambia casi todos los días. Pero sí, ya veremos».
La situación con Larson se relaciona con la elegibilidad que debe mantener para calificar a los playoffs de NASCAR, que requiere que un piloto participe en las 26 fechas puntuables del calendario. Si bien se dan exenciones por motivos médicos, no se tiene claro si la serie hará una excepción por un evento de este tipo.
Incluso, desde Charlotte se ha especulado sobre retrasar el arranque de la competencia, tal como pasó la semana pasada cuando Larson accedió al Fast Six de calificación, una cuestión que pilotos como Joey Logano desaprobaron.
Es un escenario muy similar al de 2004, cuando Robby Gordon tuvo que partir de Indy a Charlotte por los retrasos de lluvia, aunque en esa ocasión tuvo la oportunidad de dejar a Jaques Lazier como relevo.
Hoy, por reglamento, Arrow McLaren sólo puede colocar a un piloto que ya haya participado en una práctica o una sesión especial antes de la carrera. Debido a que no se querían precipitar para que realizara un Refresher, su director deportivo, Tony Kanaan, no puede tomar el volante, dejando a Nolan Siegel (el piloto que no calificó el fin de semana pasado) como la única opción de reemplazo. Hasta ahora, Siegel ha declinado hacer comentarios respecto a su status para este domingo.
Por esta incertidumbre, Rick Hendrick, dueño de Hendrick Motorsports, lamentaría tener que retirar a Larson de la Indy 500 debido a la prioridad principal en NASCAR.
«Sería muy difícil. Sería muy duro. Sería muy decepcionante por todo el esfuerzo que todos han puesto, desde Arrow McLaren hasta Zak (Brown, jefe de McLaren) y el público, nuestra gente de marketing. Tenemos una enorme cantidad de gente en Indy y él está en una posición tan buena que sería extremadamente difícil», expresó.
ACTUALIZACIÓN: Doug Boles, presidente del Indianapolis Motor Speedway, ofreció una rueda de prensa a las 6:20 AM Locales, en la cual indicó que las decisiones correspondientes a los planes de contingencia se tomarán dentro de las siguientes dos horas, cuando haya un panorama claro de la tormenta que será inminente.
«Estamos monitoreando el curso de la tormenta, que por el momento se encuentra en St. Louis. Tenemos dos modelos diferentes, (pero) el timing para el que supuestamente llegará a Indianápolis no fue consistente, fueron un poco diferente (entre ellos)».
«Nuestro plan es seguir monitoreando la tormenta mientras abrimos las puertas del Indianapolis Motor Speedway, pero pensamos que tendremos algún tipo de (mal) clima en algún punto hoy. Nuestra mayor preocupación no es la cantidad de lluvia que caiga, sino los rayos. Nos preocupamos que nuestros clientes estén seguros».
Asimismo, pese a tenerlo en consideración, el directivo descartó adelantar por media hora el arranque de la competencia, tal como ha pasado en otras carreras de IndyCar, y cancelar actividades protocolarias, por consideración a los aficionados que todavía estarían entrando a las instalaciones.
Ante la predicción de rayos, se tomarán medidas anticipadas y no esperarán a que lleguen al radio de ocho millas que son la base para suspender actividades.